
Se trata de una invención de Hiroshi Tanaka que mediante una máquina de electrolisis, puede llegar a simular el efecto del envejecimiento del vino. Ahi es nada.
Con este procedimiento se puede envejecer un vino joven en tan solo 15 segundos, consiguiendo, en palabras de su creador, colores y sabores afrutados como si hubieran estado años envejeciendo en barrica.
Además, han creado un equipo tamaño de bolsillo para llevar a casa y así poder dejar, palabras textuales, el vino barato en un impresionante vino a gusto del comensal más selecto.
¿E como conseguirá darlle o sabor a barrica de carballo? De tódolos xeitos, non dubiden en que probarei o cacharro se teño posibilidade.
Vía Xataka.

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