Hace siete años, Reginald King estaba en un hospital recuperándose de una cirugía de bypass cuando oyó por primera vez aquella música. Empezó con una melodía pop y luego llegaron otras. Oía de todo, desde canciones de cabaré a villancicos. “Pregunté a las enfermeras si oían la música y me respondieron que no”, recuerda King, un director de ventas jubilado de Cardiff, en Gales. “Me sentí muy frustrado, (…) me dijeron que debía de sufrir algún problema cerebral (…)”. Cada día vuelve la música. “Son canciones que he escuchado durante toda mi vida”, explica King, de 83 años. “Me viene una y luego empalma con otra, y eso es lo que ocurre en mi cabeza. Para ser sincero, me estoy volviendo loco”.
El año pasado, le remitieron a Victor Aziz, un psiquiatra del Hospital St. Cadoc’s, de Gales. Aziz le explicó que aquello tenía un nombre: alucinaciones musicales.
Carl Zimmer para El País.

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